MADRID (EUROPA PRESS) El tratamiento con terapia hormonal para tratar la menopausia resulta seguro y eficaz si comienza a aplicarse entre los 45 y los 55 años, según destacó el director del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer, Santiago Palacios, en el marco de la inauguración del XII Congreso Mundial de la Menopausia que se celebra estos días en Madrid y que él mismo preside.

Así, los expertos participantes en dicho evento destacaron que en el momento en que aparezcan los primeros síntomas menopaúsicos se debe aplicar la terapia hormonal sustitutiva "a la menor dosis efectiva y durante el menor tiempo posible". De igual modo, la Sociedad Internacional de Menopausia apuesta por la conveniencia de considerar la prescripción de la terapia hormonal sustitutiva para la prevención de la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas menores de 60 años, que tienen un mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad. El nivel de aceptación de la terapia hormonal ha descendido desde la publicación de un estudio en 2002 que alertaba de un aumento de problemas cardiovasculares y cáncer de mama en mujeres con dicho tratamiento. De hecho, desde la publicación de estos datos, entre el 40 y el 50 por ciento de las mujeres abandonó el tratamiento en España. El doctor Palacios recordó hoy que las conclusiones de este estudio fueron "injustamente extrapoladas" al haberse realizado con un grupo de pacientes determinados con dosis distintas a las que se aplican en Europa, de ahí que haya que concienciar a los ciudadanos y a los propios profesionales de las ventajas de una correcta aplicación del tratamiento. "Aunque no es la panacea, sí que sirve para corregir en gran medida los síntomas menopaúsicos", añadió el presidente electo de la Sociedad Internacional de la Menopausia, David Sturdee. De hecho, afirmó que el riesgo de cáncer de útero con la terapia hormonal sustitutiva es mínimo ya que los progestágenos protegen el tejido de revestimiento del útero y, es más, "cuando se administran continuamente, puede incluso reducir el riesgo de este cáncer". INCONVENIENTES DEL ABANDONO. Por otra parte, la profesora del Colegio Mexicano para el Estudio de la Menopausia, Deborah Legorreta, presentó en el marco de este congreso las conclusiones de un análisis realizado con datos de 35 países, que revela la importancia de no abandonar dicho tratamiento ya que resulta "dañino" a corto plazo y empeora la salud y la calidad de vida. Entre el 50 y el 80 por ciento de las mujeres que suspendieron su tratamiento reconoce haber vuelto a sufrir síntomas climatéricos intensos, propiciando incluso que una de cada cuatro mujeres (hasta el 25%) decidieran retomar la terapia hormonal. Diversos estudios realizados en Estados Unidos demostraron que sólo tras ocho meses de abandonar el tratamiento, un 15 por ciento de las pacientes presentaban depresión clínica diagnosticada, al tiempo que también se observó una disminución de la Densidad Mineral sea (DMO). Asimismo, tras un año del abandono del tratamiento hormonal se detectó un incremento del nivel de lípidos, de síntomas climatéricos vasomotores, urogenitales, así como "cambios de humor relacionados con el empeoramiento en calidad de vida", explicó Legorreta. La principal preocupación de las mujeres es obtener resultados inminentes y que "la menopausia le afecte lo menos posible en su vida diaria". Por ello, "los riesgos a largo plazo quedan en un segundo plano".