Londres, (EFE).- La obtención de vacunas contra la gripe aviar que den una amplia cobertura y puedan fabricarse con rapidez es "vital" para controlar una eventual epidemia por el virus del tipo H5N1. Tales son las conclusiones de un seminario publicadas en el último número de la revista médica británica "The Lancet". En el seminario, dirigido por Andrea Gambotto, de la Facultad de Medicina, División de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Pittsburgh (EEUU), se pasa revista a los últimos conocimientos sobre la infección humana por ese virus.

La principal vía de transmisión es el contacto directo con aves vivas, pero también es posible infectarse mediante el contacto con un entorno contaminado o a través del conducto gastrointestinal. En la mayor parte de los casos, los síntomas se desarrollan entre 2 y 4 días después de la exposición del individuo a las aves enfermas e incluyen fiebre, tos, apnea y evidencia radiológica de neumonía. Muchos pacientes se quejan además de diarrea, vómitos y dolores abdominales. La mortandad supera el 60 por ciento de los infectados y normalmente los pacientes mueren de fallo respiratorio progresivo. El diagnóstico puede ser difícil dado que aislar el H5N1 es una tarea que requiere tiempo y la existencia de instalaciones con un alto grado de bioseguridad. Según los científicos, el método preferido para un diagnóstico rápido son las pruebas de transcriptasa reversa-PCR (RT-PCR en sus siglas inglesas), algunas de las cuales han sido desarrolladas por el Centro para el Control de Enfermedades de Atlanta y aprobadas por la Administración de Fármacos y Alimentos de EEUU para su uso en personas. Los expertos señalan su preocupación por los varios sublinajes genéticos del virus H5NI y la naturaleza cambiante del gen H5, que representan otros tantos obstáculos para la fiabilidad de las citadas pruebas. Disponer de información de última hora sobre la secuencia genética de muestras del virus H5N1 obtenidas tanto de aves como de personas es esencial para esa tarea, explican los expertos. Según los científicos participantes en el seminario, aumentar la accesibilidad de los bancos de datos de la Organización Mundial de la Salud, actualmente restringidas, contribuirá a mejorar la fiabilidad de los diagnósticos en muchos laboratorios de países afectados por ese virus. La OMS aconseja el uso del fármaco antiviral "oseltamivir" para el tratamiento de la infección por el virus H5N1 en el caso de personas aunque la experiencia clínica no indica que reduzca sustancialmente la mortandad general. La supervivencia es de un 30 por ciento entre los pacientes a los que se administró oseltamivir frente a un 26 por ciento entre los que no recibieron ningún tratamiento. Sin embargo, los índices de supervivencia en los pacientes que recibieron oseltamivir llegaron a un 53 por ciento cuando comenzó el tratamiento en los cinco primeros días tras la infección frente a sólo un 26 por ciento cuando la terapia no empezó hasta el sexto día como muy pronto. Los participantes en el seminario discuten asimismo las ventajas y desventajas de las distintas vacunas contra el virus estudiadas a título experimental hasta la fecha, tanto las basadas en proteínas como las de tipo génico. Las primeras incluyen las elaboradas con el virus de la gripe desactivado mientras que las segundas permiten que las células anfitrionas produzcan ellas mismas las proteínas víricas, lo que induce una respuesta inmunológica. Su conclusión general es que si los virus de la gripe aviar adquieren una capacidad de transmisión eficaz entre humanos sin perder nada de su carga patógena, la pandemia resultante será "desvastadora". EFE