Barcelona, (EFE).- La interrupción del tratamiento hormonal en la posmenopausia puede reducir algunos de sus efectos nocivos, aunque al parecer no todos, según un trabajo que publica el Butlletí Groc, del Institut Català de Farmacología. El trabajo se basa en un estudio de seguimiento de las mujeres participantes en el Women’s Health Initiative (WHI), publicado por JAMA. En el año 2002, los resultados de este ensayo WHI pusieron de manifiesto que el tratamiento hormonal con estrógenos y progestágenos se asociaba a un aumento del riesgo cardiovascular y de algunos tipos de cáncer, en relación a las mujeres del estudio que tomaban placebo.

En este ensayo sobre los efectos de la terapia hormonal sustitutiva participaron 16.000 mujeres menopáusicas, que tuvieron que suspender el tratamiento al detectarse un aumento del riesgo de cáncer de mama invasivo entre las que lo tomaban. Tras suspenderse este estudio, las mujeres fueron seguidas durante tres años más para ver qué pasaba, y se ha comprobado ahora en este seguimiento que no se observaba el aumento del riesgo cardiovascular que se detectó en las mujeres tratadas durante el ensayo. Sin embargo, según señala esta publicación, lo que sí se ha observado ahora es una tendencia al aumento de riesgo de procesos cancerosos, aunque sin significación estadística. Para los autores del estudio de seguimientos, los riesgos superan los efectos benéficos del tratamiento hormonal, y el mayor riesgo de neoplasias requiere una vigilancia cuidadosa tras suspender el tratamiento. El Butlletí Groc es una publicación sobre medicamentos y terapéutica independiente de la industria farmacéutica que se edita desde hace más de 20 años, ligada al programa de fármaco-vigilancia del departamento de Sanidad de la Generalitat. EFE