MADRID, (EUROPA PRESS) "La terapia hormonal sustitutiva (THS) es un tratamiento beneficioso, seguro y eficaz para el alivio de los síntomas menopáusicos. Sin embargo, es recomendable utilizar la dosis mínima efectiva durante un corto período de tiempo y por vía transdérmica", explicó el profesor Jesús ngel Fernández-Tresguerres Hernández, catedrático de Fisiología y Endocrinología Experimental de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Real Academia Nacional de Medicina (RANM) en una conferencia en la sede de la RANM, bajo el título "Estrógenos: Amigos o enemigos", informó hoy la Academia de Medicina.

El profesor Tresguerres analizó los estudios que se han llevado a cabo en relación a los efectos negativos de estos tratamientos y aportó datos que confirman los beneficios de los estrógenos, tanto a nivel vascular como de estructura ósea, de la piel y del sistema inmunológico. Un alto porcentaje de las más de 8 millones de españolas con más de 50 años, edad media en la que aparecen los síntomas de la menopausia, experimentan un deterioro en su calidad de vida asociado a esta etapa. "En general, la THS estaría indicada en aquellas mujeres que no tienen antecedentes de cáncer de mama, a las que se recomienda que inicien el tratamiento durante la perimenopausia, ya que si lo inician más tarde pueden tener problemas a nivel vascular", puntualizó el profesor Tresguerres. Las mujeres tratadas con THS mejoran los síntomas asociados al déficit de estrógenos, como son los sofocos, las sudoraciones nocturnas y la sequedad vaginal y además experimentan una mejora en su calidad de vida. Además, los estudios disponibles muestran que en estas mujeres existe un menor riesgo de sufrir osteoporosis y un mayor control de algunos síntomas cardiovasculares. Por otro lado, según estudios estadounidenses, hace años este tipo de tratamiento se administraba incluso para la prevención primaria de episodios de enfermedad cardiovascular en mujeres de hasta 70 años, algo que ahora ya no se hace. Este académico advierte de la necesidad de llevar a cabo más estudios dirigidos a analizar los beneficios de los estrógenos, porque hasta el momento sólo se han dedicado esfuerzos a la investigación de los efectos negativos. Una de las mayores preocupaciones de las mujeres respecto a la THS es el incremento del cáncer de mama. "Se ha demostrado", afirmó este experto, "que durante los cinco primeros años de tratamiento, ninguna mujer incrementa su riesgo de este tumor. Y entre los cinco y diez años siguientes se ha observado un incremento insignificante". El doctor explicó que "no es lo mismo administrar estrógenos conjugados equinos por vía oral, que están asociados a progestágenos de síntesis, como se hace en EEUU, que dar estrógenos por vía transdérmica con progesterona natural, como se hace en Europa y lo que no aumenta el riesgo". El profesor Tresguerres llamó la atención sobre los falsos mitos que rodean al uso de los estrógenos, que ,en su mayoría, están originados por el desconocimiento que existe respecto a los nuevos tratamientos por vía trandérmica y las diferencias de éstos respecto a los primeros que se comercializaron por vía oral. "Con esta forma de administración no existe incremento del riesgo de cáncer de mama ni tampoco de proteína C reactiva que puede tener importancia en los problemas cardiocirculatorios", concluyó el experto