Pamplona, (EFE).- El cirujano especialista en trasplantes de la Clínica Mayo, Mikel Prieto, de Rochester (Minesota, Estados Unidos), aconseja a los pacientes con insuficiencia renal, como primera y mejor opción, el trasplante de riñón de donante vivo. Prieto, quien ha visitado en Pamplona la Clínica Universitaria de Navarra y el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA), asegura que la nefrectomía laparoscópica, que consiste en extraer el riñón a través de una pequeña incisión por debajo del ombligo, consigue que las consecuencias para el donante "sean esencialmente nulas" y los resultados en el receptor, "óptimos".

El trasplante de riñón de donante vivo, señala Prieto en un comunicado de la Clínica Universitaria de Navarra, es un procedimiento que en Europa apenas se ha desarrollado, aunque "se está produciendo una concienciación paulatina" de que supone una opción "muy buena" para los pacientes en diálisis o para quienes van a necesitarla. En este sentido, Prieto considera que, una vez diagnosticada la insuficiencia renal, "la posibilidad de trasplantarse inmediatamente, sin tener que incorporarse a una lista de espera larga hasta que llegue un órgano de donante cadáver, es muy importante". Ésta, a juicio del cirujano de la Clínica Mayo, es "la solución ideal" para los pacientes con insuficiencia renal, pero "es algo que, hoy por hoy, nunca ocurre en España", aunque reconoce que tampoco es una práctica habitual en Estados Unidos, donde se sigue este procedimiento sólo en el 8% de los casos. Prieto afirma que la escasa aplicación del procedimiento no se debe a motivos económicos, ya que "el trasplante es más barato que la diálisis. A largo plazo se ahorra dinero haciendo un trasplante renal". No obstante, subraya el especialista, el donante de riñón debe cumplir dos características, la primera de las cuales es que, a ser posible, exista compatibilidad desde el punto de vista sanguíneo, aunque "actualmente esta premisa tampoco es esencial" debido a la importante mejora de los medicamentos inmunosupresores. Lo fundamental, según Prieto, es que "el donante sea sano, es decir, que no tenga ningún problema médico que le pueda poner en riesgo", como problemas de corazón, de diabetes o renales. Prieto subraya que en España hay varios hospitales y clínicas que practican la nefrectomía laparoscópica, que "va a permitir a la mayoría de los centros ofrecer la opción del trasplante renal de donante vivo a todos los pacientes con insuficiencia renal". Se trata, en opinión del cirujano estadounidense, de "una técnica relativamente fácil de adoptar", pero todavía hay que concienciar a los pacientes de que es "una opción muy válida, que aporta un riesgo mínimo para el donante y unos beneficios para el receptor muy importantes". EFE