ESTOCOLMO (SUECIA) (de la enviada especial de EUROPA PRESS Cristina Velázquez) Expertos internacionales destacaron, durante el 45 Congreso de la Sociedad Europea de Riñón, Diálisis y Trasplante (ERA-EDTA) celebrado en Estocolmo, la importancia de controlar las fluctuaciones de hemoglobina en la Enfermedad Crónica Renal (ECR), que "afecta casi al 40 por ciento de los pacientes", ya que reduce el riesgo de hospitalización e incluso de fallecimiento.

Durante el encuentro, en el que se presentaron nuevos datos que recomiendan el uso del único estimulador continuo de la eritropoyesis, comercializado por Roche como ‘Mircera’, el profesor del Departamento de Nefrología del Hpital Pitié-Salptrire de París (Francia), el doctor Gilbert Deray, destacó que "no es fácil controlar la hemoglobina". Sin embargo, al ser administrado una vez al mes mantiene los niveles de hemoglobina estables, con menos cambios de dosis, que otros fármacos empleados para corregir la anemia producida por enfermedad renal. Así lo muestran cuatro estudios revisados que concluyeron que los enfermos a los que se había suministrado ‘Mircera’ una vez al mes durante el período inicial de ajuste de dosis necesitaban un 25 por ciento menos de dosis que los que habían recibido otros estimuladores; un 44 por ciento menos, durante la fase de evaluación y 36 por ciento menos, en el período de seguimiento. Por tanto, ayuda a mantener estables los niveles de hemoglobina recomendados (11-12 g/dl), ya que como indicó el nefrólogo Consultor de Guy’s Hospital y del St Thoma’s Hospital en Londres (UK), el doctor David Goldsmith, "mejora la calidad de vida ya que las simplificar la toma aumenta el tiempo libre del paciente", un dato fundamental teniendo en cuenta que "existe más de un millón y medio de personas en todo el mundo que recibe diálisis o ha sido trasplantado". El control de la hemoglobina es importante porque ayuda ha corregir la anemia del paciente, un indicador clave en la insuficiencia renal, que se estima afecta entre el 60 y el 80 por ciento de los enfermos; para los que es un factor de riesgo cardiovasculares y de mortalidad en pacientes con diálisis. Asimismo, tiene un impacto negativo en prácticamente todos los sistemas y órganos, aunque el más importante es el que produce en el sistema cardiovascular. Al respecto, el presidente de la Sociedad Española de Nefrología (SEN) y jefe de Sección de Nefrología y Diálisis del Hospital Marqués de Valdecilla de Santander, el profesor Angel Luis Martín de Francisco, aseguró que la importancia de la anemia va más allá, ya que, mantiene una relación directa con el corazón y los riñones, y viceversa, lo que la convierte en un "riesgo multiplicador" de otras enfermedades. Por otra parte, la anemia es más frecuente, más severa y aparece antes en los pacientes con ERC y diabetes que en los que solo tienen ERC. AUMENTA LA CALIDAD DE VIDA Y DE TIEMPO. Según señaló el secretario electo de la SEN y miembro del Servicio de Nefrología del Hospital Universitario Doctor Peset de Valencia, el doctor José Luis Górriz, "’Mircera ayuda a gestionar el tiempo del médico y del paciente y a aumentar la calidad de vida del paciente", lo que, desde su punto de vista, "es una ventaja que debe de tener en cuenta el sistema sanitario público porque por el mismo coste va a ahorra tiempo que es el bien más preciado". En España existen más de 22.000 pacientes en diálisis y trasplantados, y, actualmente, el gasto supera los 40.000 euros por paciente al año, de los que la mitad está destinado a la hospitalización. En su opinión "hay que tomar medidas preventivas y de concienciación" y "controlar los factores que se pueden modificar como la anemia", antes de que la enfermedad pase a estadios avanzados. El problema, a su juicio, es que es necesario poner en marcha un protocolo que, entre otras iniciativas, promueva su detección rápida con un "simple análisis" y una mayor participación desde los médicos de familia ya que "el 21 por ciento de los pacientes de Atención Primaria tienen un problema renal".