SAN FRANCISCO,  El uso de agentes estimuladores de la eritropoyesis de tercera generación resulta igual de eficaz para controlar la anemia en pacientes con enfermedad renal crónica al tiempo que ofrece una mejora en la calidad de vida de los pacientes y en el control de su enfermedad, según se desprende de los resultados de diversos estudios presentados en el marco de la 40 Reunión Anual de la Sociedad Americana de Nefrología (ASN) que se celebra estos días en San Francisco (Estados Unidos).

La anemia es una de las complicaciones más frecuentes en los enfermos renales, ya que un 90 por ciento de estos pacientes no pueden segregar eritropoyetina por si mismos y necesitan agentes estimuladores para generar esta proteína y facilitar la producción de glóbulos rojos en la médula ósea. Hasta el momento, los estimuladores convencionales tenían una vida corta y requerían una administración frecuente para mantener estables los niveles de hemoglobina en estos enfermos, pero con la aparición de estos nuevos fármacos, liderados por ‘Mircera’ de Roche, se consiguen mantener los niveles de hemoglobina mientras que el número de aplicaciones se reduce a una dosis mensual. Esto se debe a que presenta una actividad diferente a nivel de receptor implicado en la estimulación de la producción de glóbulos rojos asemejándose más a los procesos del organismo. En la actualidad, ‘Mircera’ está a la espera de la aprobación de la Agencia Americana del Medicamento (FDA), prevista para la próxima semana, después de que su homónima europea, la EMEA, lo aprobara el pasado mes de julio de este año. En España, Roche está negociando con el Ministerio de Sanidad y Consumo el precio final del fármaco por lo que fuentes del laboratorio estimaron que para el primer trimestre de 2008 puedan recibir la autorización de comercialización por parte de la Agencia Española del Medicamento. De este modo, en el marco de esta reunión se presentaron 6 estudios en los que se comprobó la efectividad de dicho fármaco, un activador continuo del receptor de la eritropoyetina mediante la combinación de epoetina y polietilenglicol, en comparación con epoetina (administrado tres veces por semana) o darbepoetina alfa (una vez a la semana). ALTA TASA DE RESPUESTA Y EFICACIA SIMILAR. Según explicó el investigador del Hospital St. John de Detroit, Robert Provenzano, los estudios de corrección realizados mostraron un índice de respuesta a ‘Mircera’ de "casi el 90 por ciento en pacientes con niveles bajos de hemoglobina, mientras que en niveles más elevados éste aumentaba hasta el 97 por ciento de los casos". La aplicación del fármaco resultó eficaz en dos tipos de tratamiento, tanto de mantenimiento en pacientes previamente tratados para corregir la anemia como en aquellos que no habían iniciado aún un tratamiento. Asimismo, también se realizaron estudios de mantenimiento que analizaron el impacto del nivel de hemoglobina basal sobre la de mantenimiento en pacientes sometidos a diálisis, observándose una media basal del nivel de nivel de hemoglobina bajo de 10,8 gramos por decilitro (g/dL) en el caso de ‘Mircera’ y de 10,9 g/dL en el grupo de comparación, así como unos niveles de hemoglobina altos de 12 y 12,1 respectivamente. Para el jefe de sección de Diálisis del Hospital Clínic de Barcelona, Aleix Cases, estos resultados demuestran la eficacia de este fármaco con independencia del subgrupo de pacientes, "ofreciendo seguridad al tiempo que facilita y simplifica el control del paciente", ya que los ajustes en la dosificación y los controles de los niveles de hemoglobina con los fármacos convencionales "complicaban en ocasiones el manejo de la anemia". Durante la presentación de los estudios se puso de manifiesto que los errores relacionados con la medicación se producen en un 45 por ciento de los casos. Sin embargo, con ‘Mircera’ tan sólo se necesitarían 13 dosis al año (una cada cuatro semanas) frente a las entre 52 y 156 que requerían las epoetinas convencionales, por lo que "las posibilidades de error se reducen considerablemente".