ESTOCOLMO Expertos internacionales destacan el papel de la uremia para medir los daños cardiovasculares en enfermos renales crónicos (CKD). Según señaló el doctor del University Hospital de Gante (Bélgica) Raymond Vanholder, dentro del XLV Congreso ERA-EDTA, de la Asociación Europea Renal y del Trasplante y Diálisis, existen ciertas partículas dependientes de la función del riñón, que son conservadas dentro del organismo, y que en condiciones normales deberían ser desechadas en la orina, que pueden causar daños vasculares en el riñón y de ahí contribuir al daño cardiovascular.

Este experto, perteneciente al Grupo de Trabajo de Toxina de Europeo Uremic (EUTox) — Consorcio de institutos de investigación europeos–, se encuentra evaluando e identificando los posibles culpables de las perturbaciones funcionales que ocurren en pacientes con enfermedad crónica de riñón (CKD). Hasta este momento, según explicó el doctor Vanholder, se ha observado en pacientes con CKD monotorizados que la circulación de Beta dos microglobulina (B2M), proteína producida y eliminada por vía renal, es elevada y correlacionada con la severidad de la enfermedad, independientemente de otros factores de riesgo. Estos hallazgos señalan la necesidad de buscar nuevos biomarcadores en pacientes controlados y nuevas investigaciones sobre esta fisiopatología. Por tanto, en su opinión es necesario desarrollar más estudios en otras poblaciones para confirmar la utilidad de medir el papel del B2M en el riesgo de la la enfermedad cardiovascular. No obstante, a su juicio, "las lesiones vasculares en las enfermedad renal crónica parecen estar extensamente relacionadas con moléculas que son difíciles de eliminar con métodos de diálisis estándar". En estos momentos, se han puesto en marcha nuevas estrategias de control, que ayudan a promover la eliminación de estas proteinas, y que podrían confirmar el beneficio clínico de eliminar estos elementos. El congreso, que se está llevando a cabo en Estocolmo (Suecia) y finaliza el próximo miércoles 13 de mayo, tiene como objetivo facilitar el intercambio científico y la colaboración entre instituciones de investigación europeas y, en particular, desarrollar nuevas líneas de investigación básica y clínica en la nefrología y todas las áreas relacionadas, incluyendo la función normal del riñón, la enfermedad de riñón, la hipertensión, las consecuencias cardiovasculares de enfermedad de riñón, diálisis y trasplante. Actualmente, la ERA-EDTA está formada por más de 5.700 miembros, la mayor son de países europeos y mediterráneos y es considerada la asociación europea médica más importante y prestigiosa en el campo de Nefrología.