MADRID, (EUROPA PRESS) Investigadores de la Escuela de Medicina Monte Sinaí de Nueva York (Estados Unidos) han desarrollado una terapia génica que podría proporcionar alivio del dolor crónico y evitar los efectos secundarios asociados con los fármacos. El trabajo, que ha obtenido resultados prometedores en experimentos con animales, se publica esta semana en la edición digital de la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ (PNAS).

Los actuales analgésicos, entre los que se cuentan opiáceos tales como la morfina, se administran de forma sistemática y a menudo poseen efectos secundarios. Los investigadores, dirigidos por Benjamin Storek, desarrollaron una técnica de terapia génica que simula el efecto de estos fármacos. Los autores del trabajo han diseñado un vector viral que porta el gen de la prepro-beta-endorfina a las neuronas sensoriales primarias y que activa de forma selectiva los receptores opiáceos. Probaron el tratamiento en el fluido espinal de ratas a través de punciones lumbares y con una única inyección las ratas permanecieron libres de síntomas durante más de tres meses. Los investigadores descubrieron que el gen era desactivado selectivamente en las células nerviosas de lo que podía denominarse una "puerta del dolor" y que su actividad tenía un efecto duradero. Otro gen terapéutico, en este caso el de la interleuquina 10, también fue eficaz cuando se administró de manera similar en pequeñas dosis de forma directa en la espina dorsal. Según los científicos, tanto la mejora en los síntomas como la especificidad de la terapia sugieren que el tratamiento podría ser un método eficaz para tratar el dolor crónico en los humanos.