Málaga, (EFE).- La presidenta de la Sociedad Española de Investigación Osea y del Metabolismo Mineral (SEIOMM), Nuria Guañabens, advirtió hoy de que una dieta inadecuada durante la pubertad supone un "importante factor de riesgo" para el desarrollo futuro de la osteoporosis.

Aunque esta enfermedad, caracterizada por la pérdida de tejido óseo en los huesos a causa de una descalcificación, está asociada al desgaste propio de la edad en personas de más de 50 años, los especialistas en su tratamiento aseguran que su origen se remonta en muchas ocasiones a los periodos de la infancia y la adolescencia. La presidenta de la SEIOMM, que celebra estos días en Málaga su XI congreso anual, explicó en rueda de prensa que los trastornos alimenticios durante estas etapas "críticas" en el desarrollo del esqueleto impiden que éste alcance una masa ósea adecuada, lo cual aumentará su fragilidad para el futuro. En este sentido, Guañabens recomendó una serie de prácticas saludables para regular la masa ósea desde el origen mediante una dieta equilibrada y rica en productos lácteos, el desarrollo de actividad física de carga como correr, evitar el tabaco y el alcohol o tomar el sol para favorecer el aporte de vitamina D. Además de los beneficios de estos hábitos en lo que respecta al buen desarrollo del esqueleto, también constituyen pilares básicos para la prevención de enfermedades cardiovasculares, "íntimamente relacionadas con las patologías de tipo óseo". Según la doctora, "el esqueleto es como un banco que desde la infancia va acumulando el capital que le servirá para el resto de su vida", por lo que advirtió a padres y docentes sobre la necesidad de controlar los hábitos alimenticios de los más pequeños. Aunque la prevención reduce en gran medida el riesgo de padecer esta enfermedad, Guañabens precisó que "la herencia genética constituye la principal causa de la osteoporosis". En la actualidad, entre un 30 y un 40 por ciento de las mujeres españolas de más de 50 años tienen probabilidad de padecer una fractura a causa del desgaste óseo, normalmente tras la menopausia, aunque también se registran numerosos casos en edades anteriores. Aunque la mujer suele ser la principal afectada por esta enfermedad, por la propia fragilidad de la masa ósea femenina, esto no quiere decir que los hombres sean ajenos a ella. Así, "por cada dos mujeres con osteoporosis se da el caso de un hombre", señaló el doctor Luis del Río Barquero, si bien precisó que la tipología de las fracturas cambia en función del género, de manera que en la población masculina es más frecuente que se produzca el daño en la cadera mientras que en la femenina también se da en otras zonas como la muñeca. No obstante, el doctor Jesús González Macías, que presentó hoy en el seno del congreso una guía de práctica clínica de la osteoporosis para unificar criterios sobre el tratamiento de la enfermedad, apeló a la tranquilidad ya que, a su juicio, esta patología no "acaba siendo muy limitante para el enfermo". Macías aseguró que actualmente existen muchos tratamientos y muy diversos, "de manera que pueden adaptarse fácilmente a todo tipo de pacientes", y añadió que "posiblemente en el futuro habrá más, puesto que en estos momentos hay un buen número de medicamentos en fase de investigación". EFE