Mi intención no es crear una alerta generalizada como dije al principio, sino que conozcan qué cambios debemos tomar en cuenta para sospechar un cáncer de piel.

Reconoce las lesiones más importantes

Mi intención no es crear una alerta generalizada como dije al principio, sino que conozcan qué cambios debemos tomar en cuenta para sospechar un cáncer de piel.

Por otro lado, tampoco es muy recomendable esperar a tener cambios sugestivos de un cáncer de piel cuando por años su piel estuvo pidiendo ayuda a gritos. Hay lesiones que son premalignas y yo les voy a describir las más comunes.

Queratosis actínicas

Se encuentran en áreas que han estado expuestas durante mucho tiempo al sol. Se encuentran en la cara, orejas, dorso de manos y antebrazos y en los labios.

Generalmente son múltiples y se caracterizan por ser unas plaquitas planas o poco elevadas, rojas, verrugosas o ásperas. La superficie tiene generalmente escamas superficiales que si las arrancas vas a dejar una lesión sangrante. En ellas puede crecer un carcinoma escamoso (o espinocelular). En personas blancas que viven en áreas de alta radiación solar pueden comenzar a aparecer desde los 20 o 30 años.

El léntigo solar, que son lesiones diferentes a las queratosis actínicas, se presentan en áreas expuestas como manchas oscuras. A pesar de ser una dermatosis benigna, nos indica que hubo una exposición solar prolongada.

Cuerno cutáneo

Sí, pueden aparecer en la piel cuernos de queratina que recuerdan los que tienen los animales. (Son ustedes visitantes de poca fe). Los invito a que revisen un atlas de Dermatología que no difiere mucho de lo que vemos en la consulta. Bajo estas lesiones pueden encontrarse queratosis premalignas en un 20 a 30% y carcinomas en un 20%.

Leucoplasias

Son lesiones blanquecinas, induradas que aparecen en mucosas, al tratar de eliminar la película que las cubren provocaremos un sangrado. Cuando aparecen en los labios es común que sea sobre una queratosis actínica y puede deberse a una exposición solar crónica, tabaquismo o por tomar la mala costumbre de morderse los labios. El 20% son premalignas y aunque pueden demorar 1 a 20 años para transformarse en cáncer, no les recomiendo esperara a tener un carcinoma en el labio (suelen recidivar y hacer metástasis).

Aprende a examinar tu piel

No quiero que se compliquen. Ya están listos para reconocer las lesiones más importantes, ahora les voy a enseñar a revisar sus lunares. Lo básico es darle importancia a las siguientes características:

Un cambio rápido en el tamaño. Es común que los lunares aparezcan o crezcan durante la adolescencia o el embarazo, además ellos envejecen con nosotros (Díganme, ¿Cuántos lunares tiene su abuela de 95 años?)

Cambios en el color. Ojo con los lunares que tienen varios colores… café, chocolate, negro y partes azules, rojas o blancas. Mucho cuidado si los colores parecieran salirse del lunar a la piel adyacente.

Cambios en la forma. Revisar si el lunar es irregular o tiene los bordes cortados. Preferiblemente dividan el lunar en dos y examinen ambos lados; estos deben ser parecidos.

Cambio en la elevación. No es un buen signo que se eleve una porción de un lunar que previamente era plano.

Cambios en la superficie de un lunar. Con esto quiero que examinen si hay descaminó, ulceración, costras o sangrado.

Cambios alrededor del lunar. Me refiero a inflamación o enrojecimiento, o si hay alteración de los colores de la piel que rodea el lunar.

El lunar está dando síntomas. (Picazón, ardor o dolor) Hay veces que los síntomas pueden ser subjetivos. Tuve una paciente que tenía pequeños fibromas en el cuello y me refería un dolor que se le reflejaba al hombro y al brazo (Fue referida a un ortopeda)

Cambios en la consistencia. Vigilar si el área donde está el lunar se endurece o reblandece. 

El ABCD del autoexamen

En resumidas cuentas deben quedarse con estas cuatro letras que les van a ser fáciles de recordar:

Asimetría

Borde irregular

Colores variados

Diámetro mayor de 6 mm. (mayor que un borrador de lápiz)