Ginebra, (EFE).- La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió hoy que se preste una mayor atención a la adecuada diagnosis y tratamiento de las enfermedades mentales, como vías para reducir la incidencia del suicidio, cometido anualmente por unas 873.000 personas.

Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, que en este año subraya la importancia de la concienciación social para los riesgos, la agencia sanitaria de la ONU recuerda que el suicidio es una de las principales causas de muertes prematuras y evitables. "Muy a menudo, el suicido es consecuencia de fallos en los procesos de diagnosis y tratamiento de serias enfermedades mentales", aseguró el máximo responsable de la OMS, el sueco Anders Nordstrom. La organización con sede en Ginebra calcula que el 90 por ciento de los casos de suicidio están asociados a desórdenes mentales como depresión, esquizofrenia y alcoholismo y que en el mundo hay unos 450 millones de personas con problemas mentales, neurológicos o de conducta. Uno de los ámbitos que más preocupa a los expertos es el del suicidio entre los jóvenes, ya que hay países, como China, en que se ha convertido en la principal causa de muerte de la población de entre 15 y 35 años, mientras que en la región Europea -formada por 52 países según la distribución de la OMS- es ya la segunda. A pesar del conocimiento de tratamientos efectivos para gran parte de los desórdenes psiquiátricos, los expertos aseguran que aún existen grandes lagunas, especialmente en lo relativo a su accesibilidad. De hecho, la organización de la ONU ha elaborado un estudio en catorce países en desarrollo que pone de manifiesto que entre el 76 y el 85 por ciento de las personas detectadas con alguna enfermedad mental no habían recibido tratamiento alguno durante el último año. Por ello, Nordstrom apuntó que "se hace necesaria un respuesta coordinada desde todos los ámbitos para reducir el suicidio a través de la lucha contra las enfermedades mentales", que afectan cada vez a más personas en todo el mundo. Entre las propuestas de la OMS se encuentra la promoción de la salud mental en el ámbito de las políticas nacionales y de las instituciones y profesionales especializados, así como de las iniciativas de prevención de desórdenes y del compromiso de las comunidades locales. EFE