MADRID (EUROPA PRESS) En España, más de un millón de personas padecen enfermedades reumáticas y el estrés puede ser un factor desencadenante en sujetos propensos a padecerla, según un estudio de la Sociedad Española de Reumatología (SER), en el marco del Mundial de la Fibromialgia y del Síndrome de la Fatiga Crónica, que se conmemoró ayer.

Así, 960.000 pacientes padecen fibromialgia y unas 120.000 síndrome de fatiga, de los cuales, sólo el 11% presenta algún grado de discapacidad laboral, porcentaje muy inferior al que se da en Estados Unidos o Finlandia, donde la incapacidad laboral por este padecimiento es otorgada hasta en el 26 por ciento de los casos. Para el Vicepresidente de la Sociedad Española de Reumatología (SER) y miembro de la Unidad de Reumatología del Instituto Provincial de Rehabilitación (IPR) del Hospital Universitario ‘Gregorio Marañón’ de Madrid, Javier Rivera, esto se debe a la gran dificultad que hay en España para conseguir un reconocimiento de la incapacidad como consecuencia de la fibromialgia. "Los pacientes consiguen la incapacidad esgrimiendo otros diagnósticos, inherentes a la patología, pero de más fácil reconocimiento por parte del facultativo", aseguró Rivera. Por otra parte, en lo que respecta a los avances sobre estas enfermedades, los especialistas se están centrando en los agentes responsables del aumento de la sensación de dolor, principal síntoma de los enfermos con fibromialgia. Según la SER, aunque todavía no existe un tratamiento estándar para estos enfermos, cada vez hay más modalidades terapéuticas que mejoran su situación clínica. De ahí que dos de cada tres reconocen gozar de una mayor calidad de vida tras haberse sometido a un tratamiento individualizado. La fibromialgia se caracteriza por el dolor musculoesquelético generalizado y por una sensación dolorosa a la presión en unos puntos específicos. Sus principales síntomas son: rigidez generalizada; hormigueo, sobre todo en las manos; trastorno del sueño (hasta en un 70-80% de los pacientes), y ansiedad o depresión.