El Colegio Oficial de Médicos de Madrid afirma que la doctora que atendió a la auxiliar de enfermería Teresa Romero en un centro de salud de Alcorcón no activó el protocolo por ébola porque no recibió por parte de la paciente «información alguna» de que hubiera atendido a personas con esa enfermedad.

El Colegio de Médicos ha emitido un comunicado después de que Teresa Romero y su marido, Javier Limón, aseguraran que la paciente informó en el Centro de Salud Pedro Laín Entralgo, de Alcorcón, de su contacto con los misioneros repatriados fallecidos por ébola.

La organización colegial defiende la actuación de la médico de familia, que «se ajustó en todo momento» a la legislación vigente y a los protocolos existentes, y hace «un llamamiento a la cordura y a la sensatez», para evitar declaraciones «que impliquen imputaciones infundadas, graves e injustas contra profesionales».

El pasado 2 de octubre de 2014, la auxiliar de enfermería acudió a su centro de salud con los primeros síntomas de fiebre y fue atendida por su médica de familia, la cual tuvo que ingresar seis días después en observación en el Hospital Carlos III donde permaneció 21 días hasta descartar el contagio.

El Colegio de Médicos de Madrid celebra que Teresa Romero haya superado la enfermedad y desea «su pronto y total restablecimiento para el desarrollo normal de su vida personal y profesional».

Defiende que la médica de familia «desarrolló su labor profesional de acuerdo con la información recibida por la paciente», y según «los términos contenidos en la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica de autonomía del paciente». Tras asegurar que la actuación de la doctora se ajustó al Código Deontológico, pide que «se evite en el futuro la realización de declaraciones» contra profesionales que, «como en este caso, han desarrollado su actividad conforme a las exigencias de una incontestable buena praxis médica», concluye la nota.