MADRID, (EUROPA PRESS) Los huesos malares son los menos protegidos con la nueva tecnología utilizada en los coches en caso de accidente de tráfico, según los especialistas de la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (SECOM). "Uno de cada tres accidentes de tráfico provoca lesiones faciales en los conductores y el 40% de los traumatismos faciales que se atienden en las consultas de cirugía oral y maxilofacial corresponde a lesiones derivadas de accidentes de tráfico", afirmó el jefe del servicio de cirugía oral y maxilofacial del Hospital Juan Canalejo de La Coruña, doctor José Luis López-Cedrún.

A pesar de las cifras, la implantación del uso obligatorio del cinturón de seguridad y la instalación de ‘airbag’ en los coches, ha rebajado notablemente la cifra de traumatismos faciales por accidente de tráfico. "La causa de la fractura también está cambiando y actualmente las agresiones ya alcanzan el mismo porcentaje que los accidentes de tráfico", señaló el especialista. La utilización del airbag y el cinturón han disminuido de forma notable la severidad de las de fracturas faciales, reconoció el doctor López Cedrún, aunque el cinturón de seguridad no previene drásticamente la disminución de las fracturas en la cara, "por lo que hay que seguir trabajando en el diseño de dispositivos que protejan más los huesos de la cara", subrayó. Además, el especialista aseguró que, según los últimos estudios realizados, los huesos malares "son los menos protegidos con esta nueva tecnología". Otros problemas derivados de la acción de los airbags en los conductores, informó López-Cedrún, son la producción de lesiones menores "tanto de la piel, como dermatitis y quemaduras químicas y térmicas, hasta lesiones traumáticas, como abrasiones, quemaduras por fricción o laceraciones en una zona primordial para la relación social como lo es la cara".