SANTIAGO DE COMPOSTELA, (EUROPA PRESS) Una de cada tres mujeres en Galicia tendrá osteoporosis a partir de los 60 años y el porcentaje aumentará a dos de cada tres desde los 80 años, edad a partir de la cual una de cada cuatro, un 25%, sufrirá fractura de cadera. Así lo destacó hoy, en rueda de prensa, el doctor y miembro del Consello Universitario de Galicia Francisco Vázquez, quien abogó por prevenir el riesgo de fracturas tomando el tratamiento adecuado y recordó que se trata de una "enfermedad silenciosa" que, según precisó, "muchas veces no se diagnostica".

Además, Francisco Vázquez comentó que las mujeres de Galicia con osteoporosis destacan entre las del resto de las Comunidades Autónomas por ser las que "más abandonan" el tratamiento y "más se arriesgan" a romperse un hueso, ya que el 90% de las que padecen la enfermedad tienen riesgo de sufrir una fractura, siendo las más frecuentes las de muñeca, vertebrales y de cadera. Al respecto, manifestó que las gallegas "son malas cumplidoras" con las dosis, puesto que dos de cada tres "se llevan la receta y no toman el tratamiento". No obstante, reconoció la "incomodidad" de los tratamientos hasta la fecha, que debían tomarse diariamente. En este sentido, según recoge un estudio de la Fundación Hispana de Osteoporosis (Fhoemo), unas 140.000 gallegas con osteoporosis, de los 2,5 millones que la sufren en España, podrán beneficiarse del primer fármaco mensual contra la enfermedad que salió al mercado el pasado mes de enero, con un precio de 35 euros, mientras que hasta la fecha los tratamientos eran diarios o semanales. El nuevo fármaco ‘Bonviva’ -ácido ibandrónico- presentado por los laboratorios Roche y GlaxoSmithKline (GSK), facilitan protección frente a la osteoporosis con una pastilla al mes. Consiste en un bifosfonato que ha demostrado, en ensayos clínicos, que reduce las fracturas y mejora la densidad mineral ósea. ABANDONO DE TRATAMIENTO Debido a la administración diaria, según señaló la asesora médica Lucía Regadera, un 60% de estas mujeres abandonan sus tratamientos "en menos de un año" por la "incomodidad" de los mismos y a causa de las "falsas creencias" de la enfermedad, como que la osteoporosis "duele o que se puede prevenir tomando calcio", exponiéndose a sufrir una fractura. No obstante, un 27% reconoce que abandonar el fármaco incrementa el riesgo de fractura. El estudio elaborado por Fhoemo también apunta que las gallegas de entre 45 y 75 años "se cuidan más" que sus madres a su edad, pero "aún dedican más tiempo a su familia que a sí mismas". De este modo, la Fundación Hispana de Osteoporosis considera que "si invirtieran en sus huesos tanto como en otras actividades se evitarían miles de hospitalizaciones y situaciones de invalidez". Regadera incidió en que las mujeres de entre 45 y 75 años llevan un vida "muy activa e independiente", por lo que les "preocupa más" perder su autonomía que la osteoporosis. Esto supone un obstáculo a la hora de seguir el tratamiento, debido a la "incomodidad" de la toma. De este modo, aunque ocho de cada 10 gallegas saben que su tratamiento tiene que ser de larga duración "sólo el 7% no ha dejado nunca de tomar su tratamiento".