El cáncer colo-rectal es el segundo cáncer más frecuente en los países occidentales. Cuando se diagnostica en sus fases iniciales es siempre curable.

El cáncer colo-rectal es el segundo cáncer más frecuente en los países occidentales. Cuando se diagnostica en sus fases iniciales es siempre curable. 

El 90 % de los pacientes tienen más de 40 años de edad, a partir de la cual el riesgo se duplica cada 10 años. La edad media de presentación es 72 años y afecta prácticamente por igual a hombres y mujeres. La mayor parte de los cánceres se localizan en los últimos 60 cm. De intestino grueso, por lo que su diagnóstico temprano es sencillo si los pacientes acuden al inicio de los síntomas y se realizan los estudios convenientes.

Los síntomas iniciales más frecuentes son la hemorragia por recto y los cambios en el hábito intestinal como estreñimiento o diarrea, sin haber modificado la dieta. Con menor frecuencia también puede manifestarse al principio como cansancio o astenia , y anemia sin causa aparente. Cualquier persona que presente estos síntomas debe consultar con un especialista y ser sometido a un estudio rutinario mediante tacto rectal, colonoscopia y estudio radiológico si es necesario.

El riesgo de padecer un cáncer colo-rectal está aumentando en las siguientes circunstancias:

1.- Consumo de dieta pobre en fibra ( verduras, legumbres, cereales, fruta) y rico en grasa, especialmente animal.

2.- Historia familiar de cáncer o pólipos en parientes de primer grado.

3.- Antecedentes personales de pólipo o cáncer previo en el intestino, mama y útero.

4.- Antecedentes personales de enfermedades inflamatorias, como colitis ulcerosa y Crohn.

El mejor tratamiento es su prevención, mediante la extirpación de los pólipos a través del colonoscopio, cuando aún son benignos. Hay que tener en cuenta que el 95% de los cánceres colo-rectales se originan en un pólipo que durante años fue benigno. También el tratamiento adecuado de las enfermedades inflamatorias evitará el desarrollo de un cáncer En los tumores ya malignos, el tratamiento básico del cáncer colo-rectal es quirúrgico , y en sus fases iniciales puede ser incluso tratado localmente, sin recurrir a técnicas agresivas que implican muchas veces operaciones de riesgo, o conllevan la realización de una colostomía o ano abdominal, que hubieran podido ser evitadas.