El envejecimiento fisiológico es una de las causas que provocan este problema. Es necesario el perfecto funcionamiento de múltiples estructuras y sistemas para que la marcha se desarrolle correctamente. Con el paso de los años, diferentes sistemas y estructuras se ven alteradas, causando cambios naturales. Los estados de enfermedad originan un gran impacto en este aspecto.

¿POR QUÉ SE PRODUCE?

El envejecimiento fisiológico es una de las causas que provocan este problema. Es necesario el perfecto funcionamiento de múltiples estructuras y sistemas para que la marcha se desarrolle correctamente. Con el paso de los años, diferentes sistemas y estructuras se ven alteradas, causando cambios naturales. Los estados de enfermedad originan un gran impacto en este aspecto.

¿CUALES SON LOS FACTORES DE RIESGO? 

A continuación se recogen algunos de los factores de riesgo más directamente implicados con la aparición de alteraciones de la marcha y el equilibrio:

Fisiológicos
El sistema músculo-esquelético va a sufrir cambios: se acortan los tendones, se pierde elasticidad, tono y fuerza en los músculos; los huesos sufren descalcificaciones.

El sistema nervioso disminuye su velocidad de conducción; esto es, la información que va por sus fibras circula a menor velocidad que en un adulto joven.

Los órganos de los sentidos también sufren alteraciones:

– Ojos: disminuye la agudeza y la amplitud del campo visual.

– Oído: disminuye la agudeza auditiva y el equilibrio.

– Tacto: disminuyen las sensaciones kinestésicas, táctiles, térmicas y dolorosas.

El corazón bombea menor volumen de sangre, aumenta el número de latidos por minuto y el depósito de sustancias de desecho en los vasos aumenta la tensión arterial. 

Del estado general de salud: 
Existe un gran número de enfermedades que pueden incidir negativamente sobre la marcha, como son:
Parkinson.
Demencia.
Patología cardiovascular.
Enfermedades respiratorias.
Patología neurológica.

Nutricionales: déficits, anemias, malnutrición y estados carenciales que causan una disminución de la fuerza y una posible pérdida de elementos esenciales para las estructuras corporales (calcio, hierro, proteínas…).

De estilos de vida incorrectos: las malas posturas, el uso de ropa inadecuada, la realización de actividades de riesgo, automedicación, no seguir los consejos de su médico y la falta de uso o el uso incorrecto de las ayudas técnicas pueden causar la aparición de patrones de marcha alterados y de inestabilidad. 

¿CUÁLES SON LOS SINTOMAS?

Las principales manifestaciones que se pueden observar ante la aparición de este problema son:

Intolerancia al ejercicio: los músculos reciben un aporte insuficiente de sangre, con lo que su funcionamiento se ve limitado, apareciendo rápidamente la fatiga e, incluso, dolor, que obliga a parar el ejercicio.
Aumento del riesgo de sufrir lesiones, accidentes y caídas:
Por alteraciones del sistema músculo-esquelético (disminución de la fuerza, deformidades osteoarticulares, pérdida de masa ósea y de masa muscular, etc.), la disminución de los reflejos, la disminución de la capacidad de atención y de la conducción del impulso nervioso.
Pérdida de la autoestima provocada por la sensación de incapacidad o limitación. La autoimagen se ve alterada, aparecen reacciones de retraimiento, irascibilidad…

¿COMO LO DIAGNOSTICAMOS?

Valoración subjetiva:

Es la referida por la persona mayor, en cuanto a su nivel de desempeño en las actividades cotidianas, los cambios que ha percibido últimamente, su estado de ánimo, etcétera.

Valoración objetiva:

Existen pruebas y escalas de valoración pasadas por profesionales (escala de Tinetti, up&go…). En general, se debe prestar atención a estos aspectos fundamentales:

Postura: 
Se observa cualquier presencia de flexión, encorvamiento, retracción muscular, contracturas…, que modifiquen la postura erguida normal. Debe valorarse también la postura en sedestación.

Equilibrio: 
Tanto en reposo como en marcha, debe ser estable, no tambalearse y no hacer eses.

Marcha: 
Dentro de este apartado, se tendrá en cuenta:
– Longitud de paso: la longitud debe ser similar en ambas piernas, teniendo que sobrepasar un pie al otro. – Velocidad: constante y adecuada; es decir, que no sea muy lenta ni tampoco vaya a impulsos, acelerando hasta parar.

– Altura del paso: si levanta suficientemente los pies o los arrastra.

– Braceo: la ausencia del braceo disminuye la estabilidad.

– Capacidad de giro: sin marearse, y de un movimiento continuo.

Uso de ayudas técnicas: 
En el caso de que necesite bastón o andador para la marcha, hay que comprobar si lo maneja bien y si se adapta a las características y necesidades del usuario. Es conveniente que use la mínima ayuda necesaria, pero que sea suficiente para proporcionar estabilidad y seguridad

¿SE PUEDE PREVENIR?

Es fundamental evitar el sedentarismo y realizar algún tipo de actividad física. Las actividades lúdicas y de relación, que disminuyen el aislamiento, también son fuente de actividad y, por tanto, mejoran e impiden el decaimiento del estado físico general.

La dieta es fundamental; el sobrepeso es otro enemigo claro. Por tanto, hay que controlar el peso con una dieta equilibrada, sin olvidar que también la malnutrición empeora el funcionamiento general 

¿QUE TENGO: MAREO O VERTIGO?

La palabra “mareo”, muchas veces es causal de confusiones. Pero no es culpa de la pobre palabra. Es culpa de nosotros -los humanos-, que sin saber muy bien cómo o por qué, la utilizamos para describir dos sensaciones diferentes: al mareo propiamente dicho y al vértigo.

Quizás si logramos entendemos cuál es la diferencia entre las dos sensaciones, le facilitaremos el doble esfuerzo a la pobre palabra “mareo”. Una vez comprendida la diferencia, podremos además detectar cual es el problema que alguien o nosotros mismos padece.

El mareo es una sensación súper subjetiva, que por subjetiva y personal, tiene muchas interpretaciones, tantas interpretaciones como mareados.

Justamente por tratarse de algo tan personal, no existe una definición única sobre que es. Sin embargo, una buena aproximación puede ser definir al mareo como una sensación no placentera, que involucra a uno con el medio ambiente, impartiendo inseguridad, dis confort o embotamiento.

Se trata de una sensación que le hace a uno sentir que está a punto de desmayarse. Pero aunque uno siente que podría caerse, no percibe sin embargo que halla movimiento.
Generalmente, el mareo se quita o disminuye, cuando uno se acuesta. Y las veces que empeora, uno puede incluso desmayarse o tener náuseas y/o vómitos.

Por lo general, el mareo no señala un problema grave y es común sentirse mareado de vez en cuando. Por ejemplo, puede deberse a una baja momentánea de la presión de la sangre, o del flujo de la sangre a la cabeza. Este tipo de cosas pueden suceder cuando uno se pone de pie muy rápidamente, se encuentra deshidratado o consume algún medicamento (por ejemplo, diuréticos o medicamentos para la presión alta o para el corazón), tiene gripe, catarro o alergias.

Hay otras causas comunes de mareo, además de las anteriores. Por ejemplo, la hiperventilación, la tensión nerviosa, ansiedad y el uso de alcohol o drogas. Una causa más grave podría ser el sangrado. Posiblemente si una persona está sangrando por dentro, el mareo y el cansancio van a ser sus primeras sensaciones. O el ritmo del corazón, que hace que disminuya el flujo de la sangre y se pueden dar episodios repetidos de mareo y/o desmayos. Por eso una persona que tiene desmayos sin saber por qué, debe consultar a un profesional de salud.

El vértigo, a diferencia del mareo implica una “alucinación de movimiento”. Generalmente se trata de una percepción de giro de uno mismo o de los objetos que lo rodean, que en la mayor parte de los casos se produce por una asimetría funcional del aparato vestibular y/o de sus vías de conexión al sistema nervioso central.

Cuando uno siente vértigo experimenta la sensación de que uno mismo o los alrededores se están moviendo o están dando vueltas, pero en realidad nada de eso esta sucediendo.
Algunas veces el vértigo puede darse junto con náuseas y vómitos y cuando se presenta de forma muy fuerte, puede ser imposible lograr pararse o caminar.